Pueblo de Social Circle rechaza la construcción de un centro de detención para migrantes impulsado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, en un conflicto que ha unido a residentes de distintas posturas políticas. La comunidad, mayoritariamente conservadora, se opone al proyecto pese a respaldar políticas migratorias más estrictas.

Enfrenta preocupaciones por el impacto que tendría la instalación, que podría albergar hasta 10 mil personas y triplicar la población local. Habitantes advierten que los recursos básicos, como el suministro de agua y el sistema de alcantarillado, no están preparados para soportar una carga de tal magnitud.

También ha tomado acciones directas para frenar el proyecto, como bloquear el acceso al agua del almacén adquirido por el gobierno federal. Autoridades locales aseguran que no permitirán el avance de la obra hasta conocer con claridad sus consecuencias.

Además, algunos residentes han expresado inquietudes por posibles violaciones a derechos humanos dentro del centro, sumándose a críticas sobre condiciones en instalaciones similares en el país. El caso ha convertido a la localidad en un símbolo inesperado de resistencia comunitaria.

-Emiliano Lira