Damnificados por el derrumbe del puente Morandi, que el pasado 14 de agosto causó 43 muertes en la ciudad italiana de Génova, protestaron frente a la sede del gobierno regional, en donde se celebra una reunión de las autoridades locales sobre el caso.
En particular, los damnificados acusaron a las autoridades de dar un trato privilegiado a las empresas y en contra de las demoliciones de varios inmuebles sobre los que pasaba el puente antes de ser recolocados.
Al menos 100 personas fueron desalojadas de sus casas a causa del peligro que representan los restos del puente colapsado.
Asimismo, exigieron la recuperación de sus efectos personales que quedaron dentro de las casas evacuadas. El alcalde dialogó con los damnificados, a los que se les explico que no podían entrar antes de tener una evaluación sobre los riesgos y garantías respecto a la seguridad.