Redacción/ El Nacional
La primera operación antiterrorista que aprobó el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras asumir el cargo, fue un ataque a Yemen realizado este domingo, provocando la muerte de al menos 58 personas, entre ellos 41 militares de Al Qaeda, 16 civiles y un militar estadounidense.
Esta ejecución ocurrió en el distrito rural de Yakla en la provincia de al-Bayda mediante drones y helicópteros en la zona, de acuerdo con fuentes militares.
Los bombardeos, donde participaron decenas de soldados de fuerzas especiales, se realizaron sobre una mezquita, una escuela y una cárcel, consideradas como sedes terroristas.
Durante esta operación cuatro mujeres y tres niños perdieron la vida afirmó una fuente médica.
El jefe local de Al Qaeda, identificado como Abu Barazan y de nacionalidad extranjera, figura entre las personas muertas. En tanto, un soldado estadounidense murió y otros tres resultaron heridos, según consignó la agencia EFE.
Esta operación militar es la primera atribuida a Estados Unidos contra los yihadistas en Yemen desde que Trump asumió el cargo el pasado 20 de enero.
La seguridad en Yemen se ha estado deteriorando cada vez más desde marzo de 2015, cuando se desató una guerra entre el grupo chiita Hutí, apoyado por el expresidente Ali Abdullah Saleh, y las fuerzas del gobierno apoyadas por la coalición liderada por Arabia Saudí.