Pintan de blanco las ventanas de miles de viviendas en Francia utilizando tiza triturada para reducir el calor generado por las altas temperaturas que afectan al país.

El método consiste en mezclar blanc de Meudon con agua y aplicarlo sobre los cristales, formando una capa que refleja la radiación solar y limita el calentamiento del interior de los inmuebles.

Especialistas indican que el carbonato de calcio contenido en la tiza ofrece una elevada capacidad para reflejar la luz y el calor, por lo que se ha convertido en una opción sencilla y de bajo costo.

La popularidad de esta técnica ha provocado una alta demanda del producto, generando desabasto en varios comercios franceses durante los últimos días.

Además, investigadores destacan que el uso de superficies blancas y recubrimientos reflectantes puede contribuir a disminuir la temperatura en edificios y reducir la necesidad de utilizar sistemas de aire acondicionado.

El fenómeno coincide con el aumento de las olas de calor en Europa, donde diversas ciudades buscan alternativas sostenibles para enfrentar las temperaturas extremas.