El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) emitieron un requerimiento formal al Gobierno de Monterrey para frenar las obras de intervención en el Arco de la Independencia. La solicitud se basa en la presunta falta de permisos federales necesarios para actuar sobre un monumento con valor histórico y artístico.

Las dependencias federales señalaron que cualquier modificación en el entorno inmediato del monumento debe contar con una validación técnica previa para asegurar la integridad de la estructura. El proyecto municipal, que busca mejorar la movilidad en el cruce de Madero y Pino Suárez, se mantendrá bajo revisión hasta que se acredite el cumplimiento de la normativa.

El Arco de la Independencia es uno de los símbolos más antiguos y respetados de Monterrey. Es fundamental que las obras de modernización urbana se realicen con orden y respeto absoluto a nuestra herencia cultural, garantizando que el desarrollo de la ciudad no comprometa la identidad histórica que nos define.

El municipio de Monterrey ha manifestado su disposición para colaborar con los institutos federales y subsanar cualquier omisión administrativa. Se enfatizó que el objetivo de la obra es mejorar la seguridad peatonal, un fin noble que debe armonizarse con los protocolos profesionales de preservación del patrimonio nacional.

Con la resolución de este diferendo, se busca establecer un precedente de colaboración responsable entre los distintos niveles de gobierno. La meta es que las mejoras en el centro histórico se realicen bajo un marco de estricta legalidad, protegiendo los monumentos que representan la armonía y la paz social de nuestra comunidad.

Redacción/El Nacional