Redacción/El Nacional

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte solicitó que su hijo mayor Paolo Duterte, fuese asesinado en caso que se confirme su vinculación con la mafia china.

“Mi orden fue: si alguno de mis hijos esta ( involucrado) en las drogas mátenlo, así la gente no puede decir nada en mi contra”, afirmó el mandatario.

“Así es mejor, así puedo decir: ‘Sigan hablando, ahí esta el cadaver de mi hijo'”, agregó.

Incluso el jefe de Estado aseguró que ya le advirtió a su hijo “mis órdenes son matarte y si te atrapan, protegeré al policía que te mate”.

Duterte es conocido por su dura campaña antidroga, en la que advierte que la adicción a ellas de unos cuatro millones de filipinos amenaza a las futuras generaciones, por lo que ha advertido sobre asesinar a los narcotraficantes del país.

Sobre ello, el primogénito del presidente negó las acusaciones tachándolas de “infundadas” basadas en rumores, pues fueron realizadas por el senador Antonio Trillanes, ex militar.