El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, respondió este miércoles a las declaraciones del mandatario estadounidense Donald Trump y dejó clara la postura de Madrid frente a la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán: “La posición española se resume en cuatro palabras: no a la guerra”.

Durante una comparecencia en el Palacio de La Moncloa, Sánchez sostuvo que España no apoyará acciones que vulneren el derecho internacional ni que carezcan de respaldo de Naciones Unidas. “No a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos. No a resolver conflictos con bombas”, afirmó.

La reacción se produce luego de que Trump amenazara con suspender relaciones comerciales con España tras la negativa del Ejecutivo español de autorizar el uso de bases militares en Rota y Morón de la Frontera para operaciones contra Irán.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, reiteró que dichas instalaciones solo podrán utilizarse dentro del marco del convenio bilateral de cooperación y conforme a la Carta de Naciones Unidas.

Sánchez evocó la invasión de Irak de 2003, respaldada entonces por el gobierno de José María Aznar, para advertir sobre las consecuencias de decisiones militares precipitadas. “El mundo ya ha estado aquí antes”, señaló.

El jefe del Ejecutivo insistió en que rechazar la guerra no implica defender al régimen iraní. “Nadie está a favor de los ayatolás, pero debemos estar del lado de la legalidad internacional y la paz”, concluyó.