Niños sufren graves secuelas emocionales por los ataques de Estados Unidos e Israel en Irán.

Millones de menores enfrentan ansiedad, miedo constante y síntomas de estrés postraumático tras los bombardeos.

Organismos como UNICEF advierten sobre el impacto devastador en la salud mental infantil.

Las escuelas cerradas y la violencia han limitado el desarrollo de los niños, afectando su educación y bienestar.

El conflicto también ha provocado la muerte de cientos de menores, agravando una crisis humanitaria de largo plazo.

—Emiliano Lira