Redacción/El Nacional
Tras 10 días en el hospital debatiéndose entre la vida y la muerte, el niño de 10 años que intentó suicidarse porque su madre le quitó el celular como castigo, finalmente perdió la vida víctima de las secuelas de la falta de oxigeno.
El niño identificado como Jorge Alberto decidió quitarse la vida amarrándose una soga al cuello, luego de que su madre lo regañara por haber peleado con su hermano menor y le quitara el teléfono inteligente como castigo.
Los hechos ocurrieron en la Calle Nuevo Mexico, de la Colonia Nuevo Progreso en Coahuila donde el menor fue encontrado colgando por una de sus tías.

Esta no es la primera vez que un castigo termina con la vida de un menor, pues en 2015 un niño de ocho años de edad se ahorcó frente a su hermano menor porque su padre le quitó el celular como castigo por un mal comportamiento.
Además, a inicios de este año una adolescente de 14 años se ahorcó después de pelear con su madre y de que esta le quitara el celular para evitar que estuviera en la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp.
“Antes que la chica se quitara la vida, tuvo una discusión con su madre, que le dijo que deje el WhatsApp y le hiciera caso, pero como le ignoraba, la mujer le quitó su celular, fue por eso que la joven luego se ahorcó”, detallaron las autoridades.






