Redacción/ El Nacional
De ser le suplente del equipo de las Águilas de Filadelfia, a ser el mejor jugador del Super Bowl LII; es una de las historias más sorprendentes en la vida de la NFL finalizada con un campeonato y como el jugador más valioso, así es como la contará Nick Foley.
Tenía todas las de perder en este duelo pues frente a él se encontraba el mejor mariscal de campo de los últimos 18 años, Tom Brady, junto con su dinastía legendaria de los Patriotas de Nueva Inglaterra. Sin embargo, ni eso pudo intimidar a Foley, quien demostró su talento y que a partir de ahora será de de los elementos más codiciados por los planteles.
Con 373 yardas y tres pases de touchdown es como Foles se llevó el premio al mejor jugador del partido, destacando su recepción de anotación en el segundo periodo, a pase del ala cerrada Trey Burton.
Su valor, coraje y compostura hicieron que los números, que si importan, salieran en segundo plano, pues nunca se dejó intimidar ni asustar por el gigantesco New England.
What a night. What a moment. What a team.#FlyEaglesFly pic.twitter.com/R3acAPIkPN
— Philadelphia Eagles (@Eagles) February 5, 2018
Es así como Foles suma su nombre a una lista de múltiples futbolistas icónicos como Joe Montana, Jerry Rice, John Elway, Peyton Manning, Emmith Smith y el mismísimo Brady, como los seleccionados a este nombramiento por parte de la NFL.






