La renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) podría prolongarse más allá del 1 de julio, fecha clave dentro del calendario de revisión del acuerdo comercial, reconoció el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
Durante su participación en un evento del Hudson Institute, el funcionario advirtió que, aunque la administración estadounidense intentará resolver la mayor cantidad de diferencias antes de esa fecha, es poco probable que todos los temas queden cerrados en el plazo establecido.
“Creo que probablemente no vamos a resolver todos los temas para el 1 de julio”, señaló, al explicar que ese día no representa necesariamente el cierre definitivo de la revisión, sino un punto de decisión política para Washington.
De acuerdo con Greer, en esa fecha el gobierno estadounidense deberá definir si opta por renovar el acuerdo vigente sin cambios o si considera necesario iniciar una etapa más profunda de renegociación.
En este contexto, el funcionario adelantó que la postura de Estados Unidos se centra en “re-equilibrar” el tratado comercial regional, lo que implicaría ajustes en distintos sectores y condiciones del intercambio entre los tres países.
Entre los temas que generan mayor preocupación en la administración del presidente Donald Trump destacan el incremento en las importaciones automotrices provenientes de México, así como los flujos de acero y aluminio dentro de la región.
Estrategia de negociación diferenciada
Greer explicó que la estrategia de Estados Unidos contempla establecer negociaciones diferenciadas con cada uno de sus socios comerciales, debido a las particularidades en sus relaciones económicas.
“Necesitamos algún tipo de protocolo con México y otro con Canadá para atender problemas específicos de cada país”, afirmó.
En ese sentido, detalló que las conversaciones con México ya están en curso, mientras que las negociaciones formales con Canadá podrían iniciar en mayo, lo que reduce aún más el margen para alcanzar acuerdos integrales antes de la fecha límite.
Además, como parte del proceso interno, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos deberá notificar al Congreso antes del 1 de junio sobre la ruta que seguirá el gobierno respecto al tratado, lo que marcará el rumbo de la decisión final prevista para julio.
Con este escenario, el futuro del T-MEC se perfila hacia una revisión más amplia y prolongada, en medio de tensiones comerciales y la intención de Estados Unidos de redefinir las condiciones del intercambio en América del Norte.






