Mundo islámico no ha mostrado apoyo a Irán en su conflicto con Estados Unidos e Israel, evidenciando divisiones políticas, religiosas y estratégicas dentro de la región.

Mundo islámico enfrenta tensiones históricas que dificultan una respuesta unificada, especialmente por la rivalidad entre países sunitas y el Irán chiita, lo que limita cualquier solidaridad regional.

Además, varios países árabes consideran a Irán una amenaza por su influencia en Medio Oriente, su apoyo a grupos armados y sus ambiciones de poder, lo que ha generado desconfianza durante décadas.

A esto se suman intereses económicos y políticos, ya que muchas naciones mantienen relaciones con Estados Unidos o buscan estabilidad para atraer inversión, evitando involucrarse en un conflicto mayor.

El aislamiento de Irán se ha profundizado tras sus recientes ataques a países vecinos, debilitando su imagen y reduciendo las posibilidades de respaldo en el mundo musulmán.

-Emiliano Lira