El caso de Kayley Boda expone los riesgos del uso prolongado de cigarrillos electrónicos
La historia de Kayley Boda ha encendido alertas sobre los riesgos del vapeo, luego de que fuera diagnosticada con cáncer pleural en fase 4 tras siete años de consumo constante de cigarrillos electrónicos.
Originaria de Manchester, la joven comenzó a utilizar vapeadores a los 15 años, en una etapa clave para el desarrollo pulmonar.
Un hábito intensivo desde la adolescencia
De acuerdo con su testimonio, el uso del dispositivo fue intensivo desde el inicio, llegando a vapear hasta 600 veces por semana, lo que aceleró el deterioro de su salud sin que ella lo notara.
Primeros síntomas ignorados
Dos años después de iniciar el hábito, comenzaron a aparecer señales de alerta:
- Ronchas inexplicables en la piel
- Tos persistente con sangre
Sin embargo, el diagnóstico tardó en llegar debido a que este tipo de cáncer es poco común en personas jóvenes, lo que permitió que la enfermedad avanzara.
Diagnóstico en fase terminal
Finalmente, los médicos confirmaron que padece cáncer pleural en fase 4, una enfermedad que afecta la membrana que recubre los pulmones.
El pronóstico más optimista le da una expectativa de vida de aproximadamente 18 meses.
Busca tratamiento experimental
A pesar del diagnóstico, Kayley busca acceder a un tratamiento experimental en Alemania, mientras comparte su historia para advertir sobre los riesgos del vapeo.
Su caso pone en evidencia que el uso de cigarrillos electrónicos, frecuentemente percibidos como una alternativa menos dañina, puede tener consecuencias graves e irreversibles.






