Un hombre de 33 años murió en las islas Whitsundays, al noreste de Australia, luego de que un tiburón lo atacara. Este es el tercer caso similar desde septiembre, en esa misma zona.
El hombre se encontraba nadando y practicando paddle board con unos amigos en una zona turística.
“Sufrió varias mordeduras graves, una pérdida significativa de sangre y un ataque cardíaco”, explicó Ben McCauley, uno de los socorristas.
Indicando que este ataque fue peor a los otros dos previos, donde una niña de 12 años perdió la pierna y otro en el que una mujer quedó gravemente herida.
Los ataques de tiburones se dan ocasionalmente en Australia, donde habitan unas 180 especies de escualos.
Redacción/El Nacional