La psicóloga y escritora Edith Eger falleció el 27 de abril a los 98 años, dejando un legado marcado por su historia de supervivencia en el Holocausto y su trabajo en el campo de la salud mental, según confirmó su editorial, Grupo Planeta.

Nacida en Hungría en 1927, fue deportada en 1944 al campo de concentración de Auschwitz cuando tenía apenas 16 años. Durante su cautiverio, enfrentó condiciones extremas y la pérdida de sus padres, quienes murieron en el mismo lugar.

Uno de los episodios más recordados de su historia ocurrió cuando el médico nazi Josef Mengele la obligó a bailar, un momento que años después simbolizaría su capacidad de resistencia.

Tras la liberación en 1945, Eger emigró a Estados Unidos, donde reconstruyó su vida y se doctoró en Psicología. Influida por Viktor Frankl, se especializó en el tratamiento del trastorno de estrés postraumático y desarrolló una amplia trayectoria como terapeuta y profesora.

Su historia alcanzó reconocimiento mundial con el libro La bailarina de Auschwitz, publicado cuando tenía más de 90 años, el cual se convirtió en un bestseller internacional.

A lo largo de su vida, promovió un mensaje centrado en la resiliencia, la libertad interior y la capacidad de transformar el dolor en una herramienta de sanación. Su fallecimiento marca la pérdida de una de las últimas voces vivas del Holocausto, cuyo testimonio seguirá vigente a través de su obra.