Redacción/El Nacional

Hace unos días, el mundo del espectáculo lamentó la muerte de la actriz Carrie Fisher; sin embargo, quien ya no pudo soportar dicho dolor, fue su madre Debbie Reynolds, una estrella clásica de los años 50s, quien falleció a los 84 años de edad, el pasado miércoles.

Todd Fisher, hijo de la también actriz confirmó el la muerte de su madre, un día después del deceso de su hermana, Carrie Fisher, a los 60 años.

“Ahora está con Carrie y todos tenemos roto el corazón”, dijo Fisher desde el Centro Médico Cedars-Sinai, a donde su madre fue trasladada de emergencia durante el día.

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Fisher señaló que el estrés por la muerte de Carriefue demasiado” para Reynolds.

“La extraño mucho. Quiero estar con Carrie”, fueron las palabras de la estrella previo al accidente cerebrovascular que sufrió, esto de acuerdo a TMZ.

Cabe mencionar que el martes, pocas horas después que se diera a conocer la muerte de Carrie Fisher, Debbie Reynolds publicó un emotivo texto en su cuenta de Facebook: “Gracias a todos los que han alabado las cualidades y talentos de mi querida e increíble hija. Estoy muy agradecida por vuestra preocupación y oraciones, que ahora la guían a su nueva etapa. Con amor, la madre de Carrie”.

Reynolds estaba en la casa de su hijo Todd Fisher en Beverly Hills, y luego de las 13:00 horas alguien llamó al 911 para informar que tenía problemas para respirar, y posteriormente fue llevada al Cedars Sinai Medical Center, California, según reporta TMZ.

De acuerdo a esta información, Reynolds estaba en casa de su hijo coordinando detalles del funeral de Carrie Fisher, la inolvidable Princesa Leia en “Star Wars”.

 

Lo suave y lo duro en la vida de Debbie Reynolds:

Reynolds no había cumplido 20 años cuando fue elegida para actuar con Gene Kelly en “Singin’ in the Rain”, el musical de 1952 que se volvió un clásico. Reynolds era conocida también por su papel nominado al Oscar en el musical “The Unsinkable Molly Brown”.

Eddie Fisher, Debbie Reynolds y Carrie Fisher en una foto de 1957.
Eddie Fisher, Debbie Reynolds y Carrie Fisher en una foto de 1957.

Su duro divorcio del cantante Eddie Fisher, quien la dejó para irse con Elizabeth Taylor, llegó a los titulares de los tabloides a finales de la década de 1950, lo que para la actriz fue difícil de sobrellevar.