Motín crece entre aliados de Trump ante su postura cada vez más errática, declaraciones polémicas y el manejo del conflicto con Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta por primera vez señales claras de fractura dentro de su base conservadora, incluyendo figuras clave del movimiento republicano que antes lo respaldaban.
Entre las críticas destacan sus comentarios contra el Papa, su comparación con figuras religiosas y su retórica extrema sobre la guerra, lo que generó rechazo incluso entre líderes del propio partido.
El senador John Thune pidió moderación en los ataques a la Iglesia, mientras que figuras como John Bolton cuestionaron la estrategia militar del mandatario.
También influyentes voces conservadoras como Tucker Carlson y Joe Rogan han criticado abiertamente la guerra, calificándola de innecesaria y traición a promesas de campaña.
El descontento se extiende a comentaristas, políticos y líderes de opinión que advierten sobre el impacto económico de sus decisiones y el desgaste del movimiento MAGA.
Aunque encuestas muestran que mantiene respaldo significativo, analistas advierten que la creciente división podría afectar al Partido Republicano en las próximas elecciones legislativas.
El escenario abre una disputa interna por el control del movimiento conservador en Estados Unidos, en medio de tensiones políticas y económicas.
—Emiliano Lira






