La noche del viernes 15 de noviembre quedará grabada en la memoria colectiva como un evento que trascendió el mero concierto para convertirse en una celebración de la historia del rock en español. Miguel Mateos, figura fundamental y pionero del rock latinoamericano, regresó a México con una presentación en el Escenario GNP Seguros que fue un poderoso ejercicio de memoria, nostalgia y energía pura.
El recinto se llenó para recibir al músico argentino, cuyo trabajo con su banda ZAS en la década de los 80 sentó las bases para el movimiento rockero que uniría a la juventud de toda América Latina. Mateos, más que un artista, es un cronista de una era, con letras que abordaron la libertad, la juventud y el desencanto en los días de vinilos y rebeldía.
El setlist de la noche fue un recorrido por los cimientos del género, incluyendo himnos que han cruzado generaciones y fronteras. Los asistentes corearon a todo pulmón temas ineludibles como:
* “Cuando seas grande”
* “Obsesión”
* “Es tan fácil romper un corazón”
Décadas después de su lanzamiento, estas canciones demostraron conservar su poder emocional intacto, resonando con la misma potencia que las convirtió en clásicos.
La presentación de Mateos no solo convocó a aquellos que crecieron con su música, sino también a nuevas generaciones que buscan entender la raíz del movimiento rockero en habla hispana. Su sonido marcó el inicio de una era donde las bandas latinas comenzaron a llenar estadios.
La velada concluyó con la icónica voz de Mateos, aún tan potente como en sus inicios, manteniendo en alto la bandera del género y reafirmando que el rock and roll sigue, y seguirá, “bajo control”.
Redacción / El Nacional








