Redacción/El Nacional

Un niño de apenas nueve años mató de un disparo a su hermana menor de 13, en el sur de Estados Unidos, luego de que discutieran sobre el control de un videojuego.

La niña se negó a dejar el control, por lo que el niño tomo el arma, alcanzando a su hermana en la parte posterior de la cabeza.

La bala perforó el cerebro de la adolescente por lo que fue ingresada al hospital donde murió el domingo.

Elementos policiales investigan cómo el niño tuvo acceso a un arma y en qué medida fue consciente del peligro.

Este tipo de accidentes ya no son raros en Estados Unidos, donde se debate el control de armas, especialmente tras los trágicos tiroteos en centros de estudio.