Redacción/ El Nacional


La primera ministra británica, Theresa May, indicó que formará un mejor Gobierno con el apoyo en el Parlamento de los unionistas de Irlanda del Norte, para encabezar las negociaciones sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE).

En una breve declaración a la nación ante la residencia de Downing Street, May confirmó su decisión tras pedirle a la Reina Isabel II el permiso para formar Gobierno a pesar de que perdió la mayoría absoluta en las elecciones generales de este jueves.

May -que consiguió 318 escaños, ocho menos de los 326 necesarios para llegar a la mayoría absoluta- aseguró que su Gobierno aportará “certeza” en un momento “crítico” para el Reino Unido a diez días del comienzo de las negociaciones del “Brexit”.

Indicó que trabajará con “nuestros amigos y aliados del Partido Democrático Unionista (DUP)”, que obtuvieron diez de los 18 escaños que tiene la provincia británica de Irlanda del norte en la Cámara de Comunes, formada por un total de 650 parlamentarios.

En ese sentido, la líder “tory” explicó que las dos formaciones han disfrutado de una “fuerte relación” durante años, lo que le da la confianza para seguir trabajando por el interés del país.

“Esto nos permitirá unirnos como país y canalizar nuestras energías hacia un acuerdo exitoso del ‘brexit’ que funcione para todos en este país, asegurando una nueva asociación con la UE que garantice nuestra prosperidad a largo plazo”, agregó.

Este Gobierno -añadió- guiará al país en estas conversaciones cruciales del ‘Brexit’ que empezarán en diez días y cumplirá la voluntad del pueblo británico al sacar al Reino Unido de la UE”.

El pasado 18 de abril, May decidió convocar elecciones anticipadas cuando los sondeos sobre intención de voto le eran muy favorables y los conservadores llevaban una ventaja de casi 20 puntos frente a los laboristas del izquierdista Jeremy Corbyn, que finalmente ayer consiguieron 261 diputados, 29 más de los que tenían.

Según la dirigente “tory”, su objetivo era aumentar la mayoría absoluta a fin de contar con un mandato “estable y firme” en las negociaciones sobre la salida británica de la Unión Europea.