La Arena Monterrey se convirtió en un auténtico templo del rock progresivo con la presentación de Marrano Rosa, banda tributo regiomontana que rindió homenaje a la obra monumental de Pink Floyd. Ante miles de personas, ofrecieron un concierto de más de tres horas cargado de música, crítica social y un espectáculo audiovisual digno de los británicos.

Un inicio cargado de nostalgia

La velada arrancó con “Coming Back to Life”, tema suficiente para encender la nostalgia entre los asistentes. La pantalla circular —elemento característico de los shows de Pink Floyd— permaneció apagada hasta que llegó “Fat Old Sun”, del mítico Atom Heart Mother, cuando un sol proyectado dio inicio al viaje psicodélico.

Buenas noches Monterrey, es un sueño estar aquí en casa, en este gran recinto, la Arena Monterrey. ¿Están listos para volar?”, dijo el vocalista y guitarrista Roi Zerda antes de interpretar “Learning to Fly” y abrir oficialmente la noche. Momentos después, dedicó “Take It Back” a la Madre Tierra, acompañado de animaciones de paisajes naturales que reforzaron su mensaje ecológico.

Música con conciencia social

La crítica y la reflexión fueron constantes a lo largo de la presentación. “High Hopes” fue dedicada a las víctimas de la violencia, desaparecidos, desplazados y migrantes en México. La Arena guardó silencio mientras en la pantalla aparecía la frase: “Los sueños no viven en un lugar, vivirán siempre en ti”.

El bloque de The Wall encendió la noche con “Hey You”, acompañado de imágenes de niños con máscaras levantando muros, seguido por la intensidad de “The Trial” y la catártica interpretación de “Another Brick in the Wall”, que unió a Monterrey en un coro masivo.

Con “Sheep”, del álbum Animals, apareció en escena un cerdo humanoide con traje —referencia directa tanto al nombre de la agrupación como a la alegoría de Rebelión en la Granja. En pantalla se leía: “Piensa por ti mismo”, como recordatorio frente a la alienación de las redes sociales.

El homenaje a Wish You Were Here

Tras una pausa, Marrano Rosa regresó para dedicar un bloque especial al 50 aniversario del álbum Wish You Were Here. “Shine On You Crazy Diamond (Parts I-V)”, “Welcome to the Machine” y “Have a Cigar” se escucharon con precisión y fidelidad al sonido original.

El momento más emotivo llegó con “Wish You Were Here”. En la pantalla se proyectó un homenaje a músicos fallecidos como David Bowie, Prince, Ozzy Osbourne, Keith Emerson, Aretha Franklin, Tina Turner, Lemmy, Tom Petty, además de figuras mexicanas como Juan Gabriel, Celso Piña, Vicente Fernández y Armando Manzanero. La Arena explotó en ovaciones al aparecer los rostros de Syd Barrett y Richard Wright, símbolos de la esencia floydiana. Miles de celulares encendidos iluminaron el recinto como un cielo estrellado.

Un cierre épico con The Dark Side of the Moon

El viaje continuó con “One of These Days” de Meddle, que estremeció con su bajo imponente. Para el cierre, la banda preparó un bloque dedicado a The Dark Side of the Moon:

  • “Time” desplegó engranajes y relojes en pantalla.

  • “The Great Gig in the Sky” se resignificó con imágenes que denunciaban los feminicidios en México.

  • “Money” desató la euforia, acompañado de visuales de monedas y billetes como crítica al consumismo y la era de las compras digitales.

Una experiencia inmersiva

Con un despliegue visual impactante y una ejecución impecable, Marrano Rosa demostró que el legado de Pink Floyd no solo sigue vivo, sino que mantiene su fuerza como un llamado a despertar, cuestionar y sentir. Monterrey fue testigo de una velada que trascendió la música para convertirse en una experiencia cultural y social inolvidable.