Redacción/ El Nacional


El Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, amenazó ayer con cárcel a quienes intenten sabotear las elecciones de la nueva Constituyente y aseguró que estaría dispuesto a reconsiderar el retiro del país de la  Organización de los Estados Americanos, si el secretario general Luis Almagro, renuncia.

Mientras tanto, El Vaticano consideró que la realización de una Constituyente amenaza con la estabilidad de Venezuela.

El arzobispo Bernardito Auza, nuncio apostólico y observador permanente de la Santa Sede en la Organización de Estados Americanos (OEA), señaló que el papa Francisco manifestó que las elecciones libres y trasparentes “serían la única vía de salida a la grave crisis en que se ve inmerso el país”.

Asimismo, la embajadora estadounidense ante la Organización de las Naciones Unidas, Nikki Haley, volvió a referirse a la crisis venezolana. Exigió acciones concretas para solucionar la situación del país. “El pueblo venezolano está padeciendo hambre mientras su gobierno pisotea la democracia”, afirmó.

Por su parte, el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, anunció nuevas sanciones contra quienes participen en la redacción de una nueva Constitución. Las sanciones contemplan el congelamiento de los bienes.

“Así como estamos con el pueblo de Cuba, Estados Unidos bajo el mandato de @POTUS, está con el pueblo de Venezuela”, escribió en su Twitter.

Maduro se mostró dispuesto a que lo lleven preso si se determina su responsabilidad en las muertes durante las protestas.

“La GNB y la PNB han hecho un esfuerzo heroico y lo debe seguir haciendo, sin armas de fuego. Están prohibidas. Escopetas de perdigones, están prohibidas. Con agua y el gasecito lacrimógeno que está permitido. Eso es heroico y debería resaltarse de esa manera. Si ha ocurrido, al segundo han sido entregados a las autoridades y he ordenado una investigación para ver si no hay conspiración”, dijo.