El hecho ocurrió en la ciudad de Tampa, Florida y la víctima mortal fue Je’ Hyrah Daniels, una niña de cuatro.
Su madre, Shakayla Denson, de 26 años, entró al agua forzando a su hija y después de nadar unos minutos la abandonó en medio de la corriente. Rápidamente las autoridades fueron alertadas y luego de una intensa búsqueda lograron recuperar el cuerpo de la menor inconsciente.
La niña fue trasladada a un hospital donde minutos más tarde fue declarada muerta. Los informes señalan que cerca de una hora antes de los hechos, Denson había robado un vehículo de un estacionamiento en compañía de la pequeña.
La sospechosa fue capturada en la noche de ese mismo día y enfrenta cargos por asesinato en primer grado, abuso gravado de menores y robo de vehículos.
Un mes antes del incidente Denson dio a conocer por Facebook que su hija sufría de autismo.