Las lluvias en Nuevo León registradas durante los primeros meses de 2026 han cambiado el panorama que prevalecía al inicio del año, cuando los pronósticos apuntaban a una etapa marcada por la escasez de precipitaciones. Datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) indican que la entidad acumula niveles de lluvia superiores al promedio histórico para este periodo.

De acuerdo con las cifras oficiales, entre enero y el 14 de junio se contabilizaron 217.4 milímetros de precipitación, volumen que representa un incremento del 9 por ciento respecto al promedio histórico de 199 milímetros para las mismas fechas. Además, la cantidad registrada es 44 por ciento mayor a la observada durante el mismo periodo de 2025.

Especialistas atribuyen este comportamiento a la transición de las condiciones asociadas al fenómeno de La Niña hacia una fase neutra, situación que permitió una recuperación gradual de las lluvias en la entidad. Mientras febrero concluyó prácticamente sin precipitaciones significativas, abril registró 86.6 milímetros de lluvia, cifra que superó ampliamente los valores históricos esperados para ese mes.

La responsable del área de meteorología de Conagua en Nuevo León, Dulce Cruz Torres, explicó que las condiciones observadas durante abril, mayo y junio responden principalmente al debilitamiento de La Niña y al establecimiento de una fase neutra, lo que favorece niveles de precipitación más cercanos a la normalidad.

Pese a los resultados positivos, los especialistas prevén que la llegada de la canícula podría modificar nuevamente el comportamiento climático. Este periodo, considerado el más caluroso del año, se estima que comenzará el 3 de julio y concluirá el 11 de agosto.

Según las previsiones, durante julio y agosto podrían presentarse temperaturas más elevadas y una disminución de las lluvias, derivadas de las condiciones atmosféricas predominantes en la región.

Las precipitaciones recientes también han favorecido la recuperación de los principales embalses del estado. Actualmente, las presas Cerro Prieto, La Boca y El Cuchillo almacenan de forma conjunta más de mil millones de metros cúbicos de agua, equivalente al 69 por ciento de su capacidad total.

Redacción/El Nacional