Redacción/El Nacional

En Massachusetts, un padre de familia llevó a la escuela de su hijo una tumba con el nombre de “Don Trump” como broma de Halloween, y las autoridades determinaron el hecho como inapropiado.

La tumba era parte de un juego, había otras lápidas con nombres humorísticos. La directora del plantel Telena Imel, escribió en una carta a los padres, que el truco aunque tenía intención humorística era “inapropiadamente introdujo un contenido político a algo que debió ser una fiesta apta para toda la familia”.

Mencionó que en una institución educativa no era el lugar apropiado para ventilar opiniones públicas.

Me parece absolutamente repugnante que el padre de un alumno de nuestras escuelas primarias lleve su agenda política frente a nuestros niños. Donald Trump es nuestro presidente y merece respeto. Debemos enseñar a nuestros niños que la oficina del presidente siempre merece respeto. Nuestro sistema escolar no es lugar para agendas políticas’, escribió Amanda Kesteron, miembro del comité estatal en Facebook.