Leandro Ríos volvió a demostrar por qué es considerado uno de los grandes exponentes de la música norteña. Con su inconfundible estilo, carisma y voz potente, El Penco ofreció su tradicional concierto anual en el Auditorio Banamex, donde miles de fans se reunieron para celebrar una noche que mezcló fiesta, sentimiento y orgullo regiomontano.

Desde el primer momento, el cantante originario de Los Ramones, Nuevo León, conectó con el público. “Buenas noches, yo soy Leandro Ríos, me dicen El Penco, y esta es mi primera cerveza. No tomé en 15 días para tomar hoy”, bromeó al subir al escenario, provocando risas y aplausos entre los asistentes.

El show comenzó puntual, a las 21:27 horas, con temas como “Un ranchero en la ciudad”, “Me voy a aguantar” y “Borracho enfadado”, marcando el tono de una noche intensa y llena de energía. Conforme avanzaba el espectáculo, Ríos fue recorriendo distintas etapas de su carrera a través de bloques temáticos que le dieron dinamismo a la presentación.

En el segmento Se baila, se baila, el público se puso de pie para corear y bailar al ritmo de “Vaquerita”, “Muchacha borracha” y “Borracho fiel”, mientras que el bloque Estas… se dedican trajo un ambiente más íntimo y romántico con interpretaciones como “Un amor bonito” y “Y cómo es él”.

Uno de los momentos más emotivos fue la aparición de Arturo Buenrostro, vocalista de El Poder del Norte, quien subió al escenario para cantar junto a su amigo temas como “A ella”, “Ni que valieras tanto” y “Para qué me engaño”. La colaboración desató una fuerte ovación que demostró la conexión entre ambos artistas y su público.

Más adelante, Ríos rindió homenaje a los grandes del regional norteño con la participación especial de Salomón Robles, con quien interpretó “A donde vayas”, “Vete con él” y “Niña mía” en un bloque titulado El Legendario.

Durante más de tres horas de espectáculo, el cantante complació a sus seguidores con un repertorio de más de 50 canciones, entre ellas clásicos como “Debajo del sombrero”, “Se casa el viernes”, “El rey”, “Chipón chipón” y “Un poco tarde”. Además, incluyó un set con mariachi donde interpretó “Me caí de la nube” y “Mujeres divinas”, mostrando su versatilidad musical y su respeto por la tradición mexicana.

Con luces vibrantes, una producción de alto nivel y un público que no dejó de corear, El Penco cerró la noche reafirmando su lugar como una figura esencial del regional norteño. Su entrega, carisma y conexión con los asistentes convirtieron el concierto en una verdadera celebración de la música que define a Nuevo León.

Clara Bautista / El Nacional