Cosas importantes a saber: 

  • Los antojos son más frecuentes en la fase lútea, antes del inicio del periodo, y son menos comunes en la fase folicular, después del inicio del periodo y antes de la ovulación.

  • Las personas con SPM o TDPM pueden sentir con mayor intensidad los antojos por alimentos dulces o ricos en grasas.

  • El uso de anticonceptivos orales puede disminuir los antojos debido al control sobre las fluctuaciones hormonale.

La elección de los alimentos que consumimos es el resultado de una compleja relación entre factores hormonales, fisiológicos, psicológicos y culturales. El aumento del apetito o la preferencia por ciertos alimentos en determinados momentos del ciclo menstrual pueden explicarse a partir de las fluctuaciones hormonales; en este sentido, ser conscientes de esta relación puede influir en una mejor elección en el consumo de alimentos.

La adecuada elección de los alimentos puede lograr la disminución de algunos síntomas premenstruales e, incluso, mejorar la salud menstrual.

Por ello, es necesario comprender cómo ocurren las fluctuaciones hormonales y su relación con la ingesta de alimentos. Si bien, se necesitan más investigaciones para conocer a profundidad esta conexión, a continuación se exponen algunos estudios que la detallan.

¿Qué son los antojos?

Antes de ahondar en la relación entre ciclo menstrual y alimentación es preciso aclarar qué es un antojo. Los antojos son los cambios en el apetito; surgen como un deseo (difícil de contener) de ingerir cierto tipo de alimentos, como dulces y alimentos altos en grasas. Ahora bien, hay diferencias entre tener un antojo y sentir hambre. Los antojos los sentimos por ciertos alimentos y con mucha intensidad, mientras que cuando tenemos hambre no pensamos mucho en que queremos algún alimento en especial.

Ciclo menstrual e ingesta de alimentos

Durante la ovulación hay una ingesta más baja de energía y durante la fase lútea hay una mayor ingesta de energía, la denominada hiperfagia lútea: un aumento exagerado del apetito.

Además, durante esta fase aumenta el deseo por comer alimentos dulces y ricos en grasa. Para comprender estos sucesos es necesario correlacionar las fluctuaciones de las hormonas que se producen en los ovarios (estrógeno y progesterona) con los otros movimientos de otras hormonas que participan en la regulación de ingesta de alimentos. También, este estudio resulta interesante porque pone de relieve que algunas mujeres pueden ser más sensibles a la hiperfagia lútea y ser más propensas a la obesidad.

Un estudio realizado en Latinoamérica evidencia la complejidad de los diversos factores que inciden en la elección y consumo de alimentos. La investigación llevada a cabo en México con un grupo de 936 mujeres entre 15 y 35 años que residían en zonas urbanas observó que durante el periodo menstrual cambiaban los hábitos alimenticios de acuerdo con la presencia de varios síntomas de malestar y de la intensidad con que se presenten. Este estudio destaca la relación entre el nivel de escolaridad y los cambios en la ingesta de alimentos: las mujeres con menor escolaridad hacen mayores modificaciones en sus hábitos alimenticios.

Chocolate y ciclo menstrual

Es común escuchar que muchas mujeres se antojan de comer chocolate durante el inicio del ciclo menstrual. En realidad, las mujeres jóvenes que más consumen chocolate al inicio del ciclo y durante los días de la menstruación son las norteamericanas. Sin embargo, no hay evidencia que indique que el consumo de chocolate se deba a las particularidades de estos días del ciclo menstrual. Es decir, que el consumo de chocolate podría asociarse con otro factores distintos a los relacionados con el ciclo menstrual.

En el estudio, realizado en EEUU, que reveló que el deseo de comer chocolate es uno de los antojos más comunes entre las mujeres jóvenes adultas norteamericanas participaron 97 mujeres—las cuales no debían tener un índice de masa corporal que pudiera ser asociado al sobrepeso u obesidad. De ellas, el 28% tuvo antojo de chocolate asociado con su ciclo menstrual, sobre todo, en los días antes del inicio o en los días del periodo. Este estudio es altamente significativo porque demuestra que existe una relación entre el consumo de chocolate y ciertos sentimientos negativos, como la culpa, asociados con el aumento de peso.

Redacción/El Nacional