“Él no ha hablado conmigo desde que me envió un mensaje diciendo que estaba presentando el divorcio. No quiero hablar de él, mis canciones van a decir lo que tengo que decir”, dijo Katy en entrevista.
A pesar de que después de su divorcio se le ha vinculado a la cantante en otras relaciones, ella misma confesó que aún cree en el amor a pesar de sus romances fallidos y se considera una mujer fuere, independiente y aclaró que va a seguir evolucionando artística y personalmente.
Tras la ruptura, Katy atesoró con mimo el gato que compartía con Russell, y cuyo nombre era Rusty (una combinación de los nombres de ambos), pero eso sí, decidió rebautizarlo.
“Sigo teniendo al gato, pero le he cambiado de nombre. Ahora se llama Monkey”, aseguró Katy.
Desde que rompiera con Russell, Katy ha estado ligada a John Mayer y Diplo, pero esas experiencias lo único que han hecho es confirmar más su deseo de encarar con emoción y expectación lo que está por venir en el terreno sentimental.
“No me he cerrado al amor. Estoy emocionada con lo que tenga que llegar. Estoy emocionada con mi propia evolución. No quiero un final agridulce. Tengo que evolucionar, tengo que continuar modificando la percepción que la gente tiene de mí. Como artista que soy, me gusta hacer eso, mantener a la gente en el filo de sus asientos”.







