El Congreso peruano designó este miércoles a José María Balcázar como presidente interino del país, luego de la destitución de José Jerí, en un nuevo episodio de la prolongada inestabilidad política que atraviesa la nación sudamericana.
El legislador, integrante de Perú Libre, obtuvo 64 votos en segunda vuelta durante una sesión extraordinaria del pleno, lo que le permitió asumir simultáneamente la presidencia del Congreso y del Ejecutivo ante la ausencia de autoridades electas por voto popular. Su mandato se extenderá hasta el 28 de julio, fecha en la que deberá entregar el cargo al ganador o ganadora de las elecciones generales previstas para el 12 de abril.
La elección de Balcázar sorprendió al superar a María del Carmen Alva, representante de Acción Popular, quien partía como favorita en la contienda parlamentaria.
En su primer mensaje como jefe de Estado interino, el abogado y exmagistrado de 83 años afirmó que buscará garantizar una transición democrática pacífica y transparente, al tiempo que llamó a despejar cualquier duda sobre el proceso electoral. Asimismo, anunció que promoverá la conformación de ministerios capaces de enfrentar la inseguridad ciudadana, una de las principales preocupaciones de la población.
Balcázar llega al cargo en medio de cuestionamientos, ya que enfrenta investigaciones por presuntos delitos de fraude, estafa, suplantación de identidad, sobornos y prevaricato. A ello se suman declaraciones públicas en las que expresó respaldo al matrimonio infantil y a relaciones con menores de 14 años, posicionamientos que han generado debate en distintos sectores sociales.
Desde el mandato de Pedro Pablo Kuczynski, Perú ha tenido ocho presidentes, incluidos Pedro Castillo, actualmente condenado tras su intento de disolver el Congreso en 2022, y Dina Boluarte, quien gobernó posteriormente hasta su destitución.
La salida de Jerí, quien apenas llevaba cuatro meses en el cargo, estuvo marcada por señalamientos sobre reuniones no oficiales con empresarios chinos, una de ellas encapuchado, lo que derivó en una investigación fiscal por posible patrocinio ilegal y tráfico de influencias agravado.
Con la llegada de Balcázar al poder, Perú entra en una nueva etapa transitoria mientras se prepara para unas elecciones que buscan cerrar un ciclo de crisis política prolongada.






