El ex príncipe Andrés fue detenido por autoridades británicas tras el inicio de una investigación por presunta conducta indebida en cargo público, vinculada con el supuesto envío de documentos oficiales al financiero Jeffrey Epstein.

Detectives de la Policía de Thames Valley realizaron el arresto y confirmaron que el caso se centra en acusaciones de filtración de información durante el periodo en que Mountbatten-Windsor desempeñó funciones como enviado comercial del Reino Unido.

Las pesquisas apuntan a que el ex príncipe habría remitido reportes sobre viajes oficiales a distintos países en 2010. La investigación se reactivó luego de la publicación de extensos archivos relacionados con Epstein que fueron analizados por organizaciones civiles.

El ex integrante de la realeza, que ha negado irregularidades, permanece bajo custodia mientras se desarrollan los procedimientos. La policía enfatizó que la detención forma parte del proceso investigativo y no constituye una determinación de culpabilidad.

La noticia generó una reacción institucional inmediata. El Palacio de Buckingham reiteró su apoyo a la investigación y el rey Carlos III expresó preocupación por las acusaciones, señalando que corresponde a las autoridades esclarecer los hechos.

El caso representa un nuevo capítulo en la serie de controversias asociadas a la relación entre Andrés y Epstein, la cual derivó en su retiro de funciones oficiales y la pérdida de distinciones dentro de la familia real.

Además de la investigación por filtración de documentos, autoridades evalúan denuncias adicionales presentadas por el grupo Republic sobre posibles hechos ocurridos en 2010, lo que mantiene abierto el proceso judicial y político en torno al ex príncipe.