Dentro de los cinco centros de reinserción social de Nuevo León, las personas privadas de su libertad se sumaron a las acciones para prevenir y evitar el contagio del COVID-19.
Entre los internos, elaboraran cubrebocas para que sean utilizados en las áreas de Salud y Hospitalaria, ademas de los ciudadanos en general.
Los internos elaboran mas de 30 mil mascarillas tipo N95 para los brigadistas de la Secretaría de Salud y personal médico y de enfermería teniendo como fase inicial los trabajos 680 PPSL mientras que en los próximos días se espera que se integren mas.
En el centro de reinserción social de Cadereyta Jiménez, es donde se fabrica la mascarilla N95, recomendada solamente para uso médico, mientras que en los penales restantes se producirán cubrebocas de tela para el uso de la ciudadanía.
Eduardo Guerrero, asesor en materia de reinserción social y políticas penitenciarias del Gobierno del Estado, explicó que se busca elaborar en las próximas semanas los productos de prevención, sin embargo, buscaran intensificar la producción para abastecer lo suficiente.
Redacción/El Nacional