Por primera vez en la ciudad de Mexicali se abrió un lugar seguro para adictos a los opiáceos. Espacios como este se encuentran en ciudades como Vancouver y Seattle, pero en Mexicali es la primer localidad en toda Latinoamérica.
La asociación civil Verter, decidió crear la sala para evitar las muertes por sobredosis, mejorar la vida de la comunidad y evitar los llamados picaderos.
Lo teníamos que hacer porque lo hacen en la comunidad, en las calles, entre los carros, en picaderos, en la banqueta, entonces ha habido casos fatales o de lesiones graves en el cuello o las venas, vimos que era una necesidad de la población”, dijo Said Slim, coordinador de Verter.
Según Lourdes Angulo, directora de Verter, el proyecto está a prueba durante los primeros tres meses y será solo para el uso de Mujer para protegerlas por su condición de vulnerabilidad en las calles.
Esta sala cuenta con lugares para 30 personas al día, jeringas nuevas, agua destilada, toallas, contenedor, espejos, charolas, iluminación, sistema para revisar la potencia del fentanilo, cubículos separados, dosis de naloxona, que se usa para prevenir sobredosis, un tanque de oxígeno, área de aseo y estancia, además de un supervisor.