Las importaciones de frijol han comenzado a desplazar la producción local en Chihuahua, provocando una fuerte caída en los precios que reciben los agricultores.
Tras dos años marcados por la sequía, los productores lograron en 2025 recuperar niveles considerados normales de producción, alcanzando cerca de 80 mil toneladas del grano.
Sin embargo, cuando salieron al mercado a vender su cosecha se encontraron con un escenario distinto: el mercado estaba saturado por la entrada de frijol importado.
El presidente del Sistema Producto Frijol en el estado, Héctor Hernán Hernández, explicó que actualmente hay poca demanda del grano nacional y los compradores ofrecen precios muy por debajo de los registrados en años anteriores.
De acuerdo con los productores, el precio del kilo pasó de 17 a 20 pesos a apenas 8 o 10 pesos, lo que representa una caída cercana al 50 por ciento.
Mientras tanto, los costos de producción continúan aumentando, lo que complica la situación para los agricultores.
Datos del Banco de México señalan que en 2023 y 2024 ingresaron al país 718 mil toneladas de frijol importado, niveles históricos que coincidieron con los años de menor producción nacional.
Aunque en 2025 las importaciones se redujeron, el mercado ya se encontraba sobreabastecido.
Actualmente producir una tonelada de frijol en Chihuahua cuesta más de 10 mil pesos, lo que en muchos casos ya no se recupera con los precios actuales.
El gobierno federal estableció un precio de garantía de 27 pesos por kilo, pero los productores señalan que el programa solo cubre una pequeña parte de la cosecha.
Ante esta situación, el sector propone aplicar mecanismos como la pignoración del grano, que permitiría retirar parte de la producción del mercado para estabilizar los precios.
También plantean establecer un subsidio directo de tres pesos por kilo para el frijol que se comercializa fuera del esquema de precios de garantía.
Los agricultores advierten que, sin medidas que equilibren el mercado frente a las importaciones provenientes de Estados Unidos, Canadá, Brasil y Argentina, el cultivo podría verse afectado en los próximos ciclos agrícolas.
-Emiliano Lira






