ICE reforzará las investigaciones contra abogados de inmigración acusados de presentar solicitudes de asilo fraudulentas en United States como parte de las nuevas políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump.

El Department of Homeland Security ordenó implementar nuevas acciones antifraude enfocadas en detectar casos de asilo sin sustento legal.

De acuerdo con un memorando citado por CBS News, el asesor jurídico general del DHS, James Percival, instruyó al U.S. Immigration and Customs Enforcement a desarrollar estrategias más agresivas contra abogados señalados por presuntas irregularidades migratorias.

Según el documento, algunas solicitudes de asilo son utilizadas de forma sistemática por abogados que argumentan que prácticamente cualquier migrante enfrenta persecución o tortura en su país de origen.

La directriz forma parte de la estrategia del gobierno estadounidense para impulsar deportaciones masivas y endurecer los controles migratorios.

Aunque la orden no crea nuevas sanciones penales específicas, sí instruye a ICE a utilizar con mayor frecuencia las herramientas legales ya existentes para actuar contra posibles fraudes migratorios.

La medida se suma a otras decisiones recientes de la administración Trump relacionadas con inmigración y procesos de residencia permanente.

Recientemente, el gobierno anunció que ciertos inmigrantes deberán abandonar Estados Unidos para completar el trámite de residencia o “green card”.

Especialistas consideran que las nuevas medidas podrían generar mayores retos legales tanto para migrantes como para abogados de inmigración.

Organizaciones defensoras de migrantes han expresado preocupación por posibles efectos sobre personas que buscan protección legítima mediante solicitudes de asilo.