Redacción/El Nacional

Un hombre en Georgia, mantiene a sus ocho hijos, entre ellos tres varones y cinco mujeres, recluidos en su hogar sin dejarlos salir a las calles, argumentando que es para “protegerlos de la mala influencia de la sociedad”.

“Les hago hombres de bien yo mismo, les enseño lo que considero necesario, no les hace falta ni química ni física”, dijo el residente georgiano a un grupo de periodistas que se congrego a las afueras de su hogar en Racha-Lechkhumi, localidad cercana a la capital georgiana.

Los ocho hijos del hombre identificado como Amirán Devnozashvili tienen edades entre los 7 y los 21 años y sólo se les permite salir al patio de su casa.

“Mis hijos saben cosas importantes como por ejemplo, que fumar es malo”, señaló Devnozashvili, e impidiendo a los medios de comunicación asomarse al patio advirtió que si alguien intenta quitarle a sus hijos “correrá sangre”.

Dichas declaraciones se dan después de que fallara el intento de las autoridades por ingresar al domicilio con la orden judicial presentada tras las fuertes criticas emitidas por trabajadores sociales y vecinos de la localidad.

“Llegaré hasta el final, derramaré la sangre, sea mía o la de mis hijos, pero no se saldrán con la suya”, amenazó Amirán.

Hasta el momento la policía no ha querido comentar el conflicto ya que se trata de una situación delicada, más aseguraron que continuaran con las acciones para poder dar solución al hecho de la manera más segura posible.