Guatemala sumó este viernes tres nuevos pacientes con el coronavirus SARS-CoV-2 procedentes de un vuelo de migrantes deportados esta semana desde Luisiana (Estados Unidos), pese a que los retornados fueron evaluados por personal médico en territorio estadounidense que descartó que llegaran contagiados al país centroamericano.
Los tres migrantes deportados que dieron positivo llegaron a Guatemala el pasado miércoles 13 de mayo, en un vuelo en el que viajaron en total 65 personas, de las cuales solo dos son mujeres, de acuerdo a la Cancillería.
Al llegar a Guatemala, los migrantes fueron trasladados al albergue temporal instalado en un domo polideportivo en el sur de la capital guatemalteca y no fue hasta este viernes, dos días después de su traslado, que los tres migrantes fueron diagnosticados.
La Cancillería solicitó al Ministerio de Salud Pública que, en conjunto con el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, se “revisen los protocolos actuales y defina la necesidad de tomar nuevas medidas”.
Además, la cartera de Exteriores suspendió un vuelo de deportados que estaba programado para llegar la tarde de este viernes y se reprogramó el traslado al próximo lunes.
Según un comunicado de la Cancillería, el cambio de fecha para el vuelo se debió a las nuevas disposiciones presidenciales anunciadas la noche del jueves por el presidente, Alejandro Giammattei, y que contemplan el “cierre” total del país hasta el lunes, salvo por tres horas al día, de 8 a 11 de la mañana, para poder hacer compras “en abarroterías o tiendas de barrio”.
Hasta este lunes, Guatemala había recibido a 102 migrantes deportados contagiados de coronavirus procedentes de Estados Unidos, según datos oficiales.