Redacción/ El Nacional


El gobernador de Morelos, Graco Ramírez, aseguró que desde el pasado noviembre se hicieron siete alertas para cambiar un tubo de drenaje que corre por debajo del Paso Express de Cuernavaca, donde recientemente se abrió un socavón y murieron dos personas al caer con su vehículo.

Desde noviembre de 2016, la Comisión del Agua le pidió a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) que cambiara el tubo del drenaje por uno necesario, para poder desahogar las caídas de agua, pero ellos no contestaron”, afirmó el gobernador.

El mandatario aseguró que los rescatistas llegaron desde las 06:00 horas del miércoles de  la semana pasada, pero no pudieron bajar porque el concreto se estaba cayendo.

“Primero llegaron (los rescatistas), se fueron pecho tierra, observaron que el concreto estaba sin ningún sostén; regresaron, consiguieron una grúa, una pluma, intentaron bajar a un rescatista, y en ese momento está la imagen, se empieza a caer (el concreto).

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Socavón donde murieron dos personas al caer con su vehículo

Se le preguntó si existió algún tipo de negligencia y contesto rotundamente con un “no hubo negligencia alguna”.

Ramírez considera que el accidente en el que murieron las dos personas no hubiera sucedido si la Secretaría de Comunicaciones y Transportes hubiera atendido alguna de las siete alertas que su gobierno emitió.

“Todo esto no hubiera ocurrido si no se hubieran desatendido las dos cosas que oportunamente se señalaron”, reiteró.

Sin embargo, dijo, no hubo respuesta por parte de las autoridades federales.

“Después, en abril, se le manda un recorrido de Protección Civil recién inaugurado. Todo lo que encontraron en Protección Civil del gobierno del estado de fallas que existían en todo el Paso Express”.

Socavon-Paso-Express-Morelos_0Insistió en que él les recalcó que se estaban apresurando a la inauguración; sin embargo, dijo, que la respuesta fue que “ya venía Semana Santa”, pero jamás informaron que no conectarían el tubo . “Esto no hubiera ocurrido si la SCT hubiera atendido a los llamados realizados con anticipación”.

“Desde un principio advertimos que el punto de la barranca no estaba terminado, que era necesaria una obra de alcantarilla, que requería cambiarse un tubo y nunca nos informaron. Hay que certificar que la empresa que está evaluando haga las cosas como deben ser y dar responsabilidad a la empresa Aldesa y a las autoridades de la SCT, del delagado en primer lugar, que es el representante con nosotros”, añadió Graco Ramírez.