El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aseguró que el gobierno federal no tenía indicios ni sospechas que vincularan al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con el crimen organizado, como lo señalan autoridades de Estados Unidos.
Durante una conferencia en la Novena Zona Militar en Culiacán, el funcionario afirmó que siempre existió coordinación en materia de seguridad con el gobierno estatal, sin que se registraran obstrucciones.
“Por supuesto que nosotros no teníamos ningún indicio”, señaló García Harfuch, al destacar que las operaciones de seguridad se desarrollaron con normalidad desde el inicio de la administración federal.
Agregó que no hubo impedimentos por parte de funcionarios estatales para llevar a cabo acciones contra la delincuencia.
El funcionario confirmó que Rocha Moya cuenta con protección de la Guardia Nacional, aunque aclaró que no existen amenazas en su contra.
Explicó que el dispositivo fue asignado tras una evaluación de riesgo realizada por el Servicio de Protección Federal, y no por solicitud directa del exmandatario.
García Harfuch también indicó que, tras solicitar licencia a su cargo, Rocha Moya ya no cuenta con fuero constitucional, por lo que su situación jurídica dependerá de lo que determine la Fiscalía General de la República.
Asimismo, descartó que otros funcionarios señalados en investigaciones de Estados Unidos cuenten con protección federal.






