Redacción/ El Nacional
El próximo 3 de noviembre se cumple un año desde que el Estado dio a conocer la implementación de un programa para poner en orden a los 32 mil taxis que circulan en la entidad, pero a 11 meses de esto y el derroche de 25 millones de pesos, la inseguridad sigue a bordo de los vehículos de alquiler.
Al momento, la entidad solo ha puesto en circulación a 100 unidades debidamente equipada con botones de pánico, identidad cromática y calcomanías para identificar la zona en que operan, y una pantalla tipo copete en la parte superior del taxi.

La promesa era que los 32 mil taxis se registrarán en el programa, y el equipamiento sería pagado con publicidad que los conductores llevarían en las pantallas.
Al momento la empresa ganadora, Asociación para el Fomento del Transporte Seguro A.C. ha recibido muy poco interés en unirse al proyecto.
Antes de tomar esta asociación, el estado tuvo un proyecto mucho más seguro que el elegido, y gratuito de nombre MUBI.
MUBI es una aplicación desarrollada por jóvenes egresados de la carrera de mecatrónica, y cuya idea ganó el concurso nacional México Conectado, el cual implementa el gobierno federal cada año, y busca ideas innovadoras en el rubro de tecnología. Funciona de manera similar a Uber, pero con taxis, en donde se utilizaría la base de datos de los taxistas y a los usuarios les aparecería el conductor más cercano, la mejor ruta y la tarifa del viaje, además de conectar con el C-5.

El proyecto fue ofrecido por los jóvenes ganadores a la Agencia Estatal del Transporte, sin embargo, esta se decidió al final por la implementación de calcomanías.