Redacción/El Nacional

Un hombre condenado por asesinato y robo en la prisión de San Quintín en California, consiguió una indemnización después de la sentencia de un juzgado contra una ex empleada, por convertirlo en su “esclavo sexual”.

William Córdoba, de 57 años comenzó realizando labores en la oficina de Silvia Pulido, y a cambio de trabajos sexuales ella buscaría abogados para ayudarlo a reducir su condena.

Al decidir poner fin a la relación, la instructora del programa vocacional acusó al preso de haber violado la disciplina del centro penitenciario.

Fue cuando el reo denunció lo sucedido pidiendo asistencia psiquiátrica para sobrellevar lo sucedió.

Recibiendo una indemnización de 15 mil 414 dólares por daños compensatorios y 50 mil más por daños punitivos.

Córdoba demandó a Pulido argumentado que la experiencia lo había dejado necesitado de atención psiquiátrica. “Todas las personas tienen derecho a estar libres de abuso sexual, eso incluye a las mujeres y a los hombres, y es derecho no cambia porque la persona esté encarcelada”, afirmó Julia Allen, abogada de Córdoba.