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Redacción/ El Nacional

Mediante una ficha técnica y evidencia fotográfica del lugar, el ayuntamiento dio a conocer  el día de ayer que a nivel global las labores para destruir cinco losas y una azotea tiene un 99% de avance, y sólo resta un 20% de los trabajos de limpieza en el lugar.

El pasado mes de julio el municipio de San Pedro notificó al dueño del edificio, Francisco Montemayor, que debía destruir 23 metros de la torre, pues 12 de las 15 columnas estaban esquilmadas, ya que el permiso otorgado por el municipio no era para construir un edificio de 100 metros de altura sino uno de 77 metros, iniciándose una batalla legal que concluyó en septiembre pasado con el inicio de los trabajos de demolición.

Esto luego de que el ayuntamiento de San Pedro y la Dirección de Protección Civil del municipio realizara estudios de mecánica de suelo a la construcción y descubriera que la estructura es peligrosa e insegura debido al sobrepeso, al desprendimiento de losas y también a grietas detectadas en uniones.

Además, las autoridades municipales detectaron filtraciones de agua, humedad, resquebrajamiento de cristales que pesan hasta 250 kilos y deficiencias en las columnas que soportan la torre, falta de anclaje, soldaduras deficientes y un mal proceso general de construcción del edificio.