Donald Trump asistiera al tercer encuentro de la serie entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs.
El mandatario estadounidense acudió como invitado especial del propietario de la franquicia neoyorquina y se convirtió en el primer presidente en funciones en presenciar unas Finales de la NBA.
Sin embargo, su aparición durante la ceremonia previa al partido provocó reacciones divididas entre los asistentes, con una notable presencia de abucheos desde distintos sectores del recinto.
Las autoridades desplegaron un amplio operativo de seguridad que incluyó revisiones adicionales, restricciones de acceso y modificaciones en las actividades habituales alrededor del estadio.
La visita llamó la atención tanto por su carácter histórico como por la respuesta del público presente en Nueva York.






