Las autoridades de Jalisco suspendieron las visitas en los penales del estado el 23 de abril para evitar contagios del nuevo coronavirus. Solo en Puente Grande se contabilizan seis muertos y 95 contagiados entre internos y trabajadores.

Para garantizar el derecho a la visita adoptaron las videollamadas, una opción que también implementaron hospitales públicos para conectar a pacientes de Covid-19 con sus familiares. Los encuentros en los reclusorios se producen cada 15 días.

México, de 127 millones de habitantes, contabilizaba hasta este jueves 15,944 muertes y 133,974 casos positivos.

Los reclusos hablan desde una sala a la que son conducidos por funcionarios que también vigilan que se cumplan los protocolos de limpieza personal y de los equipos.

Desde el 1 de abril se han realizado casi 3,500 videollamadas en cuatro centros carcelarios.

Redacción/El Nacional