Datos oficiales revelan que la compañía liberó más de 60 mil kilogramos de este metal en 2024, mientras estudios detectan presencia en niños de zonas cercanas.

La empresa Mattel se posicionó como la principal emisora de plomo en la zona metropolitana de Nuevo León, de acuerdo con el Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes (RETC) de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Según el informe más reciente, la planta ubicada en Escobedo emitió más de 62 mil kilogramos de plomo durante 2024, lo que equivale a más de cinco toneladas mensuales liberadas al ambiente.

Lidera emisiones en la región

La cifra supera ampliamente a otras empresas del sector, siendo casi ocho veces mayor a la reportada por la recicladora Recmat, que ocupa el segundo lugar.

En la entidad, la compañía opera bajo la razón social Montoi S.A. de C.V., donde se fabrican productos como Barbie, Hot Wheels y artículos de Fisher-Price.

Especialistas señalan que las emisiones se dispersan en forma de partículas respirables, vapores y humos, lo que incrementa el riesgo de exposición en zonas cercanas.

Posibles causas y regulación

Expertos apuntan a que estas emisiones podrían estar relacionadas con regulaciones más flexibles en México respecto al uso de plomo en procesos industriales.

Además, la empresa reportó el uso y reciclaje de más de 201 mil kilogramos de este metal en sus operaciones.

Impacto en salud infantil

Un estudio de Tec Salud, en coordinación con la Secretaría de Salud, identificó que tres de cada 10 niños en zonas industriales presentan presencia de plomo en la sangre.

La compañía aparece dentro de un grupo de al menos 50 empresas ubicadas cerca de áreas donde se han detectado estos casos.

Antecedentes

La empresa arrastra antecedentes internacionales relacionados con el uso de plomo. En 2007 retiró más de 20 millones de juguetes a nivel mundial, y en 2009 fue multada en Estados Unidos por violar normas de seguridad.

Pese a ello, la compañía sostiene que sus productos cumplen con estándares internacionales, lo que contrasta con los niveles de emisión reportados.