Hace 17 meses, Julio César era fotógrafo del ex presidente Enrique Peña Nieto, ahora dejó su cámara para laborar en una funeraria trasladando cuerpos en el Estado de México.

De acuerdo a la información, Julio César contó al medio de comunicación Milenio que decidió asociarse con un familiar para fundar una funeraria, sin esperar que el negocio tomaría un giro inesperado por la pandemia del COVID-19.

Él y otros trabajadores implementaron sus propios protocolos sanitarios para trasladar los cuerpos que murieron por el virus.

Leí cómo era la forma correcta de retirarte el traje porque te puedes contagiar de COVID-19 mientras te lo quitas. Prácticamente lo haces bolita y lo tiras. También leí cómo era la forma correcta de lavarte las manos, cómo utilizar el desinfectante y el gel antibacterial“, detalló.

Julio César compartió que antes de la fase 3 de la pandemia, la cremación tenía un costo de 2 mil 500 pesos, ahora valen 3 mil 200 hasta 4 mil 500.

Redacción/El Nacional