Autoridades de Estados Unidos liberaron a familias migrantes centroamericanas bajo custodia hacia refugios en Texas por primera vez en casi un año, ya que autoridades mexicanas dificultan que Estados Unidos las regrese a través de la frontera.

Dos gerentes de refugios indicaron a Reuters que la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos comenzó a liberar a las familias la semana pasada a albergues en Laredo y Brownsville, frente al tramo fronterizo del estado mexicano Tamaulipas, la región más concurrida por la inmigración ilegal hacia el norte.

La hermana Norma Pimentel, directora ejecutiva de Caridades Católicas del Valle del Río Grande, dijo que la Patrulla Fronteriza ha enviado entre 50 y 80 familias a su refugio diariamente desde el 27 de enero, y 150 familias el jueves.

Redacción/El Nacional