Según la lista anual de la ONG Campaña Emblema de Prensa (PEC), un total de 113 periodistas fueron asesinados en 2018, donde México y Afganistán figuran como los países más peligrosos para informar.

México muestra un aumento del 14%, muriendo 17 informadores, los mismo que en Afganistán (quien duplicó sus cifras del 2017), mientras que Siria se colocó en tercer lugar con 11 fallecidos de forma violenta.

Entre los periodistas asesinados figuran nombres como Jesús Alejandro Márquez Jiménez, fundador de noticias Orión Informativo, asesinado a principios de este mes.

Separando por regiones, Asia es la más peligrosa para el trabajo periodístico, con 36 asesinatos, seguido por Latinoamérica con 32, mientras que en Medio Oriente murieron 24.

El asesinato más sonado del año ha sido del periodista saudí Jamal Khashoggi quien fue atacado en el consulado de su país (Estambul), el pasado mes de octubre.

Redacción/El Nacional