Autoridades estadounidenses han prometieron que se realizara una investigación sobre el caso de la pequeña Jackeline Caal, la niña migrante de solo 7 años quien murió mientras era retenida por agentes fronterizos.

Autoridades migratorias indicaron que se llevara a cabo una autopsia para determinar la causa de muerte de la menor, añadiendo que estos resultados podrían tomar semanas.

Esta muerte levanta sospechas sobre la forma en que son tratados los migrantes retenidos en su intento por cruzar ilegalmente a Estados Unidos.

Un documento de la pequeña indicaba que “gozaba de buena salud”,  sin embargo horas después de ser detenida empezó  a vomitar y para cuando llego a la estación de la patrulla fronteriza esta ya no respiraba.

Los paramédicos la resucitaron y la llevaron a un hospital en El Paso, Texas, donde se le detectó el cerebro hinchado y atrofia hepática, falleciendo poco después.

La niña y el padre fueron detenidos el 6 de diciembre en medio de un grupo de 163 personas en una zona remota de Nuevo México, a unos 145 kilómetros de la estación más cercana de la Patrulla Fronteriza, en Lordsburg.

Redacción/El Nacional