Sharai Rocha / El Nacional
Cuando llega la navidad y comienzas a sacar los arreglos, todo es armonioso, hasta que sacas la caja en donde tienes las luces y comienzas a desenredarlas, lo que es un tanto tedioso y desesperante, así sentí cuando vi ‘Transfromers: El último caballero’.
No me declaro fan de dicha franquicia, pero sé que en el mundo existe gente que gusta de ver las películas de Michael Bay. Porque cuando vas a la taquilla y compras una entrada para ver una obra de Bay, sabes con certeza lo que verás: continuamente acción, catástrofe, alienígenas, el uso excesivo de efectos especiales y en este caso robots y todo lo anterior.
En su primera entrega (2007) fue un éxito, la animación por computadora con acción en vivo, ese año fue lo máximo – pero no lo digo porque me haya gustado, lo digo por lo que se decía de ella en ese entonces.
Robots extraterrestres que pueden transformarse en maquinaria cotidiana como autos, es difícil de creer y peor aún si crees que estos pudiesen llegar a ser los culpables del fin del mundo.
Me parece que los efectos y la creatividad que se disfrutan en la pantalla grande fue lo que ganchó a la gente a creer en éstas películas, por que cuánta gente no quisiera ver que un carro se armara de esa manera – pero algunos sabemos que todo lo que sucede no es real.
Entonces, mi conflicto con la nueva entrega al saber que todo esto no es real, es que a aparte se metan con el mundo mítico celta. Así es, uno de los magos más famosos es nombrado en dicha cinta, “Merlín” – ¿WTF?, dije yo en la sala.
Sin extenderme mucho, creo que es ridículo mezclar la “magia” con una raza robótica que viene de otro planeta – lo siento, pero no me cuadra y menos saber que los robots existen desde hace 1600 años. Es cambiarte la historia que conoces por una ficticia que dura 149 minutos – y eso que es demasiado larga para lo que realmente se merece.
Muchas partes de la cinta se me hicieron tan pesadas y cargadas de información, agréganosle efectos con tomas muy cortas y rápidas – es una bomba para los ojos y para la cabeza.
Hubo algunos escenarios que se vieron claros y sorprendentes – lo único bueno que se puede decir del trabajo de Bay.
Hubo escenas que me recordaron a las Tortugas Ninja, e inclusive Escuadrón Suicida – aunque ésta última no tenga nada que ver, pero no miento, ya ustedes lo comprenderán cuando la vean.
Y sé que hay muchos que esto realmente les gusta y la juzgan bien porque algunas de sus antecesoras fueron buenas, pero… realmente Michael Bay debería de hacer menos acción – sin dejarlo – pero más película.
A como yo lo vi, siento que ‘Tranformers: El último caballero’, se convierte en lo peor del verano 2017. Y a pesar de que Bay dijo que ésta sería la última, debo decir que nos engañó.






