Foto: Ocesa - Apodaca Group

La espera terminó y La Loba volvió a aullar. Shakira conquistó por tercera vez el corazón de 37 mil asistentes – cifra oficial – durante su presentación este sábado en Parque Fundidora, que por primera vez se transformó en un formato tipo estadio para recibir un concierto en solitario. Con su gira “Las Mujeres Ya No Lloran World Tour”, la colombiana ofreció un tercer espectáculo en la ciudad, lleno de luces, fuerza, sensualidad y mucha emoción.

Los atuendos de los fanáticos fueron parte del espectáculo: desde looks dorados, pelucas moradas y estilo gitano, hasta banderas y mensajes de apoyo. La euforia colectiva convirtió el lugar en una fiesta que difícilmente será olvidada.

El show arrancó a las 21:40 horas, cuando en las pantallas apareció la figura de Shakira, acompañada por fans que caminaban junto a ella hacia el escenario. La emoción estalló en el recinto al escuchar los primeros acordes de “La Fuerte”, tema con el que abrió una noche mágica. “Buenas noches, Monterrey”, saludó la cantante, desatando una ola de gritos eufóricos antes de seguir con “Girls Like Me”.

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Aunque el pronóstico anunciaba lluvia, el clima terminó por favorecer el evento, permitiendo que los impermeables se guardaran y el público pudiera entregarse por completo a la música. El ambiente se iluminó con pulseras LED distribuidas entre los asistentes, que brillaban al ritmo de “Te Felicito” y “TQG”, uno de sus grandes éxitos en colaboración con Karol G.

La colombiana desbordó energía en todo momento, acompañada por un cuerpo de baile impactante, una mega pantalla, una larga pasarela y un diseño de producción impecable. Cada detalle estuvo pensado para crear una experiencia sensorial envolvente.

“No me lo puedo creer que estoy aquí otra vez con ustedes. Tercer concierto aquí de esta gira. Que lindo estar aquí, en esta ciudad, en este país que tanto amo. Definitivamente el mejor reencuentro de una lobita con su manada mexicana”, expresó la barranquillera visiblemente conmovida.

Apenas habían pasado cinco meses desde su última visita a Monterrey, pero la conexión con la audiencia se sintió más fuerte que nunca.

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Durante un momento íntimo del concierto, Shakira compartió parte del proceso personal que ha atravesado en los últimos años: “Ustedes me iluminan, me dan tanta fuerza para seguir. De las caídas nadie se salva, pero lo que sí sé es que nosotras, cada vez que nos caemos, nos levantamos un poquito más sabias, más fuertes, más resilientes”, declaró, enviando un poderoso mensaje a todas las mujeres presentes.

El repertorio fue un recorrido por todas las etapas de su carrera. Desde clásicos como “Las de la Intuición”, “Estoy Aquí”, “Ojos Así”, “Si Te Vas” y “Antología”, hasta los temas más recientes como “Monotonía”, “Soltera” y “Copa Vacía”. Uno de los momentos más celebrados fue cuando se proyectó un video de sus primeros pasos en la música, dando paso a los nostálgicos “Pies Descalzos” y “Antología”.

En “El Jefe”, sorprendió a los fans al unirse al Mariachi Gama 1000, luciendo un sombrero vaquero rojo que arrancó ovaciones. Y para cerrar la noche con broche de oro, interpretó su explosiva “Session #53”, con la que bajó del escenario para estar más cerca de sus seguidores: “Gracias por tres conciertos inolvidables, los quiero mucho. Hasta siempre Monterrey”.

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Shakira volvió a demostrar que, más allá de las adversidades personales, sigue siendo una fuerza imparable sobre el escenario. La ciudad de las montañas fue testigo de una loba que no solo aúlla: ruge, brilla y emociona.

Carey González/El Nacional